
El Titular Indiscutible y Capitán Perpetuo del Real Madrid no puede ocultar su dicha ante el trofeo de campeones de Europa de selecciones conquistado por España sin él. Bofetón tremendo para aquellos que insinuaban que dicho título le había sentado como una patada en el estómago. ¡Si hasta aplaude a los internacionales que estaban siendo homenajeados! -dirán algunos-, ignorando que en la nariz pegada a un hombre ése es un gesto automático. Los seres humanos pestañean y respiran sin ser conscientes de ello; Raúl, además, hace chocar las palmas de sus extremidades superiores.